Timo en el Bus de Glasgow
Para que luego digan los “guiris” que aquí no somos legales, y es que tuve una malisima experiencia en Glasgow, al tomar justamente el Bus que nos llevaba al aeropuerto (que imagino, debería ser el mas cortes, el mas amable, y el que mejor tratara al que no es de allí). Pues bien nada mas subir, el conductor tenia una cara tan larga que parecía que le fastidiabamos la tarde si subíamos a su bus, le preguntamos cuanto costaba subir, y nos dijo 6 libras, saco un billete de 10, para pagarle y me dice que el no tiene acceso al cambio (entiendo que normalmente deber llevar billetes pequeños o intentar llevar monedas para pagar cosas como el bus), y que teníamos que bajar.
Con la necesidad de llegar al aeropuerto, ya que los Autobuses pasaban cada media hora, empezamos a buscar chatarra por todos los bolsillos, encontramos los primeros 3 libras, y agobiados por estar entorpeciendo a los demás pasajeros, lo introducimos por una especie de aparato a modo de “hucha”, donde una vez puesto el dinero, el conductor le daba a una palanca, y el dinero iba directo al cajón de la recaudación. Pues bien, estamos buscando desesperadamente las otras 3 libras del segundo billete (¿he dicho que ibamos Esther y yo!?), y viendo que aunque llegaba bastante justo, pero llegaba, Esther se acordó que tenia un Billete de 5 libras (que llevabamos para la colección de billetes del hermano), y decidimos entregarle ese billete en vez de pararnos a contar chatarra, pero claro, el cabreo ya supino, fué al decirle al conductor que nos devolviera las 3 libras que ya habíamos ingresado en su “hucha”, respondiendo muy descarado, que el no tenia acceso a el para poder devolvernos el dinero. La indignación era increíble, me sentí totalmente timado!!.
Primero: Adivino: tienes que tener el dinero exacto, siendo mas complicado aún según entendí que el precio no es fijo, ya que al parecer allí, dependo a donde vas, vale un precio u otro, sumandole que las tarifas no están expuestas en ningún lugar de la parada y así tener previsión del dinero exacto antes de entrar.
Segundo: Don perfecto: si insertas el dinero en su “hucha”, ten ojo, porque si por error te equivocas, ah! se siente!!.
Al final todo acabó metiendo el billete de 5 libras, junto con las otras 3 que ya habíamos insertado, con lo cual nos timaron 2 libras (ya no es por el dinero, que no es tanto), pero sienta fatal sentirse timado de una forma tan vil, y antipática.
